lunes, 24 de mayo de 2010

Mi querido Freddy Krueger...

La semana pasada me fui a ver la nueva pesadilla de Freddy y, aunque tenía muchas espectativas con esta pelicula, la verdad, me sentí un poco decepcionado...
Lo primero es lo primero, Robert Englund es y siempre será el Freddy Krueger de mi generación, no lo puedo pensar de otra manera, es que Robert es el rostro de Freddy, sus gestos, todo, todo aquello que dió vida a la pesadilla del personaje, en el ves a alguien enfermo, desquiciado, satánico, sádico, maldito, sientes el placer en sus ojos con cada tortura creíble dentro de cada pesadilla de la cual no puedes despertar... que puedo decir, el sólo se ganó el lugar que ocupa dentro de los más crueles personajes de terror creados en la década de los 80 como Jason Voorhees (Jason), Michael Myers (Hallowen) o Pinhead (Hellraiser) que dejaron como Freddy, películas de culto con infinidad de seguidores.

En la nueva pesadilla del 2010, nos cambian a Robert por Jackie Earle Haley, el patita que hizo de Rorschach, una especie de atormentado investigador privado en Watchmen donde la hizo linda y pensé que podría ser la nueva cara de Freddy, sin embargo, tenía que pasar la prueba, la prueba de "fuego" con el personaje y, a mi parecer, no pasó, no le calzó el traje de Freddy.
Tal vez hubiera sido mejor en el papel Chris Johnson, y chequeen esto como referencia: http://www.flickr.com/photos/36450091@N05/3364974282/in/photostream/
Estuve esperando esta película durante muchos meses, quería saber como sería el nuevo Freddy, si sería tan desquiciado como el anterior, por eso ese jueves de estreno estuve primero en la cola y al primer baboso que me empujaba le clavaba con mis guantes de cuchillas...
El error en este Freddy y lo digo sin temor a ser contradicho, es la falta de expresión el el rostro, este pata no sonrié, no goza y encima parece que el alero del sombrero le bloquea la visión, sus ojos pequeños sepierden en el rostro que permanece la mayor parte de la película a oscuras. El maquillaje es otro punto en contra, esta vez trataron de hacer quemaduras reales en el rostro de Freddy, eliminando los contrastes sanguinolentos del Freddy que todos conocemos, además, el maquillaje al parecer no le permitia hablar, las palabras le salian masticadas a este nuevo Freddy.
Si hablamos de las pesadillas, no son tan elaboradas como solían ser, esta vez Freddy asesina como si de un psicópata se tratara, a sangre fría y sin tapujos, de frente corta las carnes con sus cuchillas, el Freddy de Robert antes de cada muerte, le gustaba entrar en la mente del condenado, jugaba con sus sueños, torturaba hasta el límite de la demencia, gozaba con el dolor infligido a sus víctimas, sentía placer con cada gota de sangre, lo saboreaba y sólo ahi, como éxtasis de su demencia, mataba cual sello orgásmico...
Otra cosa que puedo mencionar es la insinuación de inocencia de nuestro querido Freddy, nos endulzan con la posibilidad de reivindicar al incomprendido Freddy, quizá todo era un invento de los niños de la escuela donde el trabajaba, quizá los padres de estos niños actuaron deliberadamente y mataron a Freddy equivocadamente sin pruebas, quizá hubiera sido un buen giro a toda la historia, quizás, pero no la supieron hacer, la hicieron muy forzada y a la primera insinuación de inocencia, pues, ya se sabía que no sería asi, además, por favor señores, estamos hablando de Freddy Krueger, es imposible pues, Freddy no puede ser inocente y si así fuera, pienso yo, perdería toda la gracia misma del personaje, Freddy es Freddy pues.


ggg

miércoles, 12 de mayo de 2010

Funcionó...

Chevere... acabo de descubrir la polvora!!!, esto funciona...

Post de prueba...

Esta es una prueba usando la función de publicación desde móviles...

La piedra en mi frankfurter

Era una noche de aquellas en las que estaba ansioso para entrar a ver una pelicula en Cineplanet Risso.



La pelicula en mención era Saw 5 (hace muchas lunas), una película que estaba esperando hasta la conmoción cerebral por la intriga de saber quien era el gracioso que quería tomar el lugar de Jigsaw en esta penúltima entrega (penúltima hasta hoy).
Con mi entrada en la mano, ticket rosado por favor, estaba haciendo mi colita en espera que nos dejen ingresar, faltaban veinte minutos todavía, asi que encargue mi lugar y me fui a comprar la infaltable canchita saladita que hace excelente pareja con una gaseosa heladita... hasta ahí estaba bien, pero una flaca que había comprado un frankfurter snack (de Braedt), había abierto su cajita y se estaba empujando las salchichitas con tal placer que me dije, vamos a ver, probaré de esos. Pedí una cajita y me la entregaron calientita.
Me fui con mi bandeja, canchita, gaseosa y frankfurter´s calientitos a reclamar mi cola, ya estaban ingresando y pasé a la sala, previa entrega del ticket rosado por favor...
Ya sentado al interior de la sala, empecé a enchancharme con lo comprado y empezó la película...
Pero esto no tiene que ver con la película, tiene que ver con los deliciosos frankfurter´s snack que son básicamente pequeñas salchichas con sabor ahumado, realmente son un disfrute, sin embargo...
¡Ta ta ta taaaaaaaannnnnnn!, ¡Ta ta ta taaaaaaaannnnnnn!... (5ta sinfonía de Bethoven)...
Resulta que como al quinto frankfurter (¿coincidencia con la película?) que me llevé a la boca, en plena masticación, sentí como una aguda puntada me daba justo en un diente molar izquierdo... ¡a la mier...!, ¡por la...!, que punzada más dolorosa e intermitente después...
Fue el dolor más grande que jamás sentí en un diente que me hizo recordar una de esas películas japonesas antiguas que pasaban en el canal dos donde un cocinero, el mejor cocinero del imperio, sin notarlo dejó una piedra en la comida de la esposa del emperador, está al saborear la comida tuvo la mala suerte de dar un gran mordisco que le partió el diente... inmediatamente hizo llamar al cocinero y lo mandó decapitar...
Volviendo a mi experiencia, ya terminada la función y tratando de recuperarme del dolor, quise saber que michi era lo que casi había partido mi diente (y si hubiera tenido a alguien de Braedt, de seguro lo decapitaba yo mismo), lo había guardado en el bolsillo de mi casaca, era un pequeño fragmento de sabrá dios que, de unos cuatro por dos milimetros y medio, parecía una piedrita blanca poliforme, tal vez la astilla de un hueso de cerdo o un sarro de las máquinas de Braedt... de hecho que no era un pedazo de mi diente, estaba sano, aunque lo sentía perforado...
Desde aquella vez, decidí tomar en serio el consumo de estos frankfurter´s, si, muy en serio por que ahora cada vez que los como, los mastico con cuidado... es que el placer de saborear la comida, nadie me lo quita.
De todas maneras, se fue abajo el concepto de calidad que presume Braedt en sus comerciales, de nada le sirven sus medallas internacionales de oro, plata y no se que más por que justo la basura que estaba donde no debía estar, se clavó en mi diente y me llevó a una cita con el dentista... me pregunto ahora: ¿habrá una persona que supervise la limpieza de planta en Braedt?, hummmm... tal vez se quedó dormido.


martes, 11 de mayo de 2010

Transporte caótico y el Metropolitano

Que dificil esta el trafico hoy en dia. Hay tantos carros por persona, sumados a los taxis, micros y combis que se pelean por captar un pasajero. Y vaya que es una pelea seria y a muerte, todos quieren asegurarse los frejoles y no les importa mas nada, ni el pasajero por el cual terminan inevitablemente mentándose la madre cuando una poderosa e indestructible maquina llamada "Tico" le cierra el paso a una pequeña y frágil Enatru, en plena luz roja, en el cruce de una avenida, obstruyendo el tráfico y encima, atropellando al pasajero.
El Tico se va de fuga por que puede, todo chocado, a la Enatru no le queda otra por que ya lo rodearon otros carros que quieren pasar tocando sus bocinas en coro angelical, incluso por encima del pasajero que quedó tendido a escasos centimetros de la llanta de la Enatru.
Los policías de tránsito... ¿esos donde están?, sólo aparecen cuando hay operativos para repartir multas indiscriminadamente, o cuando necesitan un sencillo, después, ni se les ve. Alguien tuvo que correr a la otra esquina (que no estaba tan lejos) para avisarles a dos flacas policía que estaban conversando como si nada, en fin, es igual por que no vienen a ver lo que pasa, la gente se amontona, los carros quieren pasar, se detiene el tráfico, ya van casi veinte minutos, todos están asados por que deben llegar a algún lugar, se bajan de los carros, caminan, se amontonan, ruido, humo, mañana de invierno, cielo pansa de burro...
El pasajero se levantó algo aturdido, se sentó un rato en la vereda, luego se fue...
La Enatru arrancó, la Tico ya había desaparecido antes que nadie, los carros, taxis y combis arrancaron a toda velocidad dejando de lado sus peleas y mentadas de madre, la gente sapa se fue a hacer sus cosas... todo vuelve a la normalidad.
Cinco minutos más tarde, una ambulancia aparece a toda velocidad, su llanta se mete por un bache y casi choca contra un poste frenando justo a tiempo... baja alguien de la ambulancia y pregunta por el herido del choque reportado...
Por suerte ya está en funcionamiento el Metropolitano que liberará un poco el fluído de vehículos en toda Lima, reduciendo accidentes de tránsito, ahorrándonos además tiempo y dinero, esperemos que las cosas funcionen según lo proyectado, Lima avanza señores, pero no gracias a la Municipalidad de Lima ni a Castañeda, sino gracias a los impuestos que pagamos, gracias a nosotros mismos y a nuestro propio esfuerzo


miércoles, 5 de mayo de 2010

La seguridad distraída...

Hola amigos!!! como están, después de muchas lunas pude hacer a un lado mis obligaciones (que crecen día a día) y escribir un poco, pero sólo un poco...
En esta ocasión les relataré la aventura de quien les habla en un supermercado, espero sus comentarios...

Era jueves de semana santa y la mayoría de gente ya estaba a muchas leguas de la capital al sur o al norte, tirados en las arenas de sus respectivas playas, achicharrándose las carnes dizque para el bronceado o nadando cual delfines o lobos marinos, bueno, también como hermosas sirenas arrojadas por el mar... hummmm.
Resulta que también se me ocurrió salir de Lima, pero yo salí el jueves, no sin antes irme con mi flaquita por ahi a un supermercado conocido para hacer compras antes de partir (bronceador, chela y piqueítos), ella por su lado y yo por el mío hasta que nos perdimos de vista, entonces, como era casi medio día de ese jueves y el sol estaba quemando incansable, se sentía el bochorno en el interior, asi que decidí tomarme una chelita en lata, heladita, la abrí y me di el gusto... ahhh!!!... que rica que estaba!!!... 
Ya con la garganta fresca, me di cuenta que una flaca de seguridad me estaba mirando al final del pasillo mientras hablaba por su radio de largo alcance con la central para seguro reportar mi indebido acto placentero (obviamente tenía que pagar la chela al salir). 
Bueno, no le di importancia hasta que me percaté que a cada pasillo que me asomaba, alguien de seguridad reportaba mis movimientos, con tal evidencia que prácticamente me señalaban con el dedo diciendo... ¡he ahi!, ¡he ahi!, ¡he ahí el ladrón, el bebedor compulsivo!, ¡el servil dipsómano impago!, ¡a por el!, ¡cogedlo!, ¡cogedlo!... lo cual me causó mucha gracia y me acostumbré al hecho de ser supervisado a tal exageración, seguí haciendo mis compras, ubiqué a mi flaca con el carrito, nos acercamos a caja y pagamos todo, incluida la cerveza que origino el revuelo de todo el personal de seguridad en pos de mi, vulgar ladrón infeliz, claro que pensé que ahí acabaria todo, sin embargo, se armó la escenita en la puerta de salida...
Mi flaca me adelantó unos pasos toda distraída, cuando un pata de seguridad de camisa blanca y corbata azul bien planchada me detuvo al salir y me pidió el voucher de compras, entonces comprendí que estos jijunas pensaron que me quería ir sin pagar una miserable cerveza. Bueno, como no tenía nada que ocultar, le entregué el voucher, el pata lo revisó y mirándome fijamente a los ojos y con total convencimiento me dijo:
Me han reportado que usted ha tomado un "red bull" y veo en el voucher que no ha sido pagado (?).
Me lo dijo tan seriamente y con tanta seguridad que me causó gracia asi que me puse los anteojos mientras le respondia:
No, se equivoca, no he tomado un "red bull"...
Señor −volvió a decir− ha tomado un "red bull y no lo ha pagado.
Ante tal convencimiento, no me quedo otra que responder también con la seguridad de no haber tomado el dichoso y equívoco producto llamado "red bull":
−Señor, no he tomado un "red bull"...
Terminando de decir esto, se acercó otro pata, un tío cincuenton, con cara de pocos amigos, con el mismo color de camisa, pero arrugada, colgando por la cintura y corbata desarreglada, con voz de trueno, casi matonesca y dirigiéndosé al otro patita de seguridad preguntó:
−Que pasa señor?
−Aquí el señor "dice" que no ha tomado un "red bull" −afirmó con la autosuficiencia y convencimiento jamás visto en ocasión alguna, lo cual me causó aún mayor gracia y hasta me puse a temblar por que ya no podía contener más tiempo la risa que ya se iba a salir...
−Señores, no he tomado ningún "red bull"... −dijé ya algo fastidiado a la vez.
El tío matón haciendo puños puso las manos a la cintura, se inclinó hacía mi y con su voz gruesa, hediondo aliento a nicotina y además muy seguro de si, me dijo con voz cachacienta:
−Por si no lo sabe, señor −poniendo énfasis en "señor" −aquí tenemos cámaras de seguridad y estamos monitoreando los movimientos de todas las personas y en pantalla hemos visto que usted ha tomado un "red bull" y no lo ha pagado...
Ya me iba a cagar diarreícamente de risa para adentro cuando una voz estridente y pituda nos sorprendió a todos, llenándonos del terror terrorífico preguntando:
−¿Que pasa ah?, ¿que pasa?, ¿por que no lo dejan salir?
Era mi flaquita que se había ganado el pase desde unos pasos más allá y como es chatita la pobre, se había demorado en llegar a defender al amor de su vida, por supuesto, yo.
Decidí terminar mi juego por fin y quitándome los anteojos miré fijamente al tío cincuentón que se había quedado mudo a la intervención de mi flaca que ya echaba chispas por los ojos y le dije:
−Señores −dije − en principio, no me voy a ir sin pagar algo, si ustedes no pueden ver detalles en su pantalla, no es mi problema, lo que he tomado, es una cerveza y ya la he pagado.
−¿Puedes ver en el voucher? −agregué preguntando al primer patita de seguridad...
Los patas se miraron y no les quedó otra, me pidieron disculpas y me dejaron salir...
Tuve que agarrar a mi flaquita para que no los destroce ante tal atropello.
Ahora que lo pienso, no sé si fue por que comprendieron su error o fue por que ante tal situación, era el único que podía contener a la fiera que ya se avalanzaba al ver a su hombre en peligro... si, pobre mi flaquita, ella quería defenderme, pero yo tenía todo controlado, hubiera sido chevere llegar a mayores y demostrale a estos patas que me estaban jodiendo por gusto... jajaja!!! no me queda más que reir al recordar mi mediodía de jueves de semana santa, antes de partir a una playa al sur para achicharrarme como todos en plan de penitencia...

   

Diario de viaje: Día 9

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