domingo, 10 de octubre de 2010

La aventura de mi iPhone 4

Todo empezó hace algunos años cuando mi pata Steve Jobs decidió cambiar el concepto que se tenía acerca de aquel aparato llamado celular y presentó al mundo el iPhone en su primera versión. En ese entonces lo vi como una novedad tecnológica ya que aún no existían los celulares touch, sin embargo, la fama de este producto de Apple crecia y fue entonces cuando mi curiosidad aumentó poco a poco hasta convertirse en obsesión.
Y es a que cada cosa novedosa de este producto que descubría, más me entusiasmaba con el, hasta que en el dos mil ocho, en una campaña agresiva que incluía registro online para separar el producto, las dos compañías de telefonía daban anuncio de la pronta llegada al Perú del iPhone. Al parecer no era el único que deseaba este producto a quien llamare de ahora en adelante "mi iPhone", porque en menos de una semana ya no había iPhone's para los que como yo, decidieron esperar al fin de semana para comprarlo...
Me entere entonces que salió como pan caliente, que la gente se había amanecido haciendo cola, que los locales de venta se llenaron de gente y cuando se acabo el lote de venta, casi hubo linchamiento y saqueo, la gente quedo descontenta. Seguro pensaron como yo que este era otro teléfono de esos modernos que salen de cuando en cuando... ¡No señores!, este no es un teléfono cualquiera, ¡Es un iPhone!, ¡entiéndanlo!, ¡ES UN IPHONE!... Y eso que de los monses en su primera generación...
Me quede con las ganas, solo algunos tuvieron el dinero y el privilegio de tenerlo y aunque inicialmente era curiosidad, el simple hecho de ver un iPhone cada cinco mil personas (fuente estadística: Jorge Ortega) alimentaba mas y mas ese deseo escondido en el subconsciente que me tenía como loco en plan de esponja recopilando información de mi iPhone, enterándome de actualizaciones y lanzamientos por aquí y por allá, pero aquí en el Perú, nada que ver, después de ese lote, no hubo más para nosotros...
Por más que preguntaba y preguntaba a los operadores de telefonía, terminaba como Nat king Cole... nadie me daba razón de cuando llegaría el otro lote...
El tiempo pasaba y pasaba y luego me enteré que estaba a la venta el iPhone 3G, esta vez con menor publicidad dada la primera vez que se vendió, sin embargo, nada de nada, luego sucedió lo mismo con el iPhone 3Gs: voló… a pesar que estaba en lista, no había stock ni se sabía cuando lo tendrían...
A inicios de este año, me contacte con un pata que trabajaba en una de las stores de Perú quien me dijo que podría traer el 3Gs desbloqueado para usarlo con cualquier compañía, sin embargo, me dejaba a mi suerte ya que no me ofrecía servicio técnico ni garantía, decidí no comprarlo aunque pasado un tiempo me volví a animar y como insistí con el pata demasiado, creo que se asaron y me chotearon olimpicamente...
Ni modo, resignado a no tener mi propio iPhone, decidí olvidarme del tema de una vez, pero... ¡oh maravillas de la vida!, ¡sorpresa inesperada del destino!, salió por ahi a principios de este año, rumores de que mi pata Steve, al enterarse que yo quería un iPhone, estaba diseñando un nuevo modelo conmovido por mi búsqueda desesperada. Si señores, por ahi encontraron un prototipo y llevada por el viento, la noticia de la nueva versión mejorada dió vuelta al mundo y llegó a mis oídos... ¡queeeeeeee!!!!!! un nuevo modelo de iPhone, específicamente, el iPhone 4... ¡gracias al cielo, a diosito y a la divina providencia que no compre el iPhone antigüito ese!!!.
Se imaginarán mi desesperación por saber todo acerca de este nuevo iPhone, buscaba y buscaba en internet noticias, nuevas funcionalidades aplicaciones y fecha de lanzamiento, estaba dispuesto a pagar lo que sea para obtenerlo, pero todo parecia ser que eran rumores, sin embargo, en un momento dado, salío mi pata Steve como siempre a dar la esperada noticia al mundo que en Junio del dos mil diez estaría por fin a la venta por esos lares... ¡¡¡por la jijuna que lo parió!!!... la pregunta era: ¿Cuando en Lima-Perú?... ¿Cuando?… ¡¡¿CUANDO?!!
Lo vendieron en Estados Unidos, luego en España, llegó a Argentina, llegó a Chile (cnchsmrs...) y en el Perú, nada, por más que investigaba, no había noticias... pero un día... ¡por fin!, vi la luz al final del camino, por ahi me enteré que las compañias telefónicas anunciaron en twitter y facebook que a mediados de setiembre estaría a la venta y que estemos atentos... Empece a bombardear con llamadas y correos a estos jijunas estafadores. pero no tenía respuesta alguna... ¡no podía ser!, estaba al borde de la desesperación...
Luego llegaron las elecciones municipales y olvidando por un momento mi obsesivo deseo, me fuí a botar... en la tardecita ya con la noticia de los ganadores en el Callao, estuve buscando noticias de quien ganó en Lima, cogí mi querido Motorola i9 y en mi navegador wap revicé noticias de las elecciones, intentos fraudulentos, peleas de comadres, ONPE demorona y no sé que más, entre enlace y enlace me enteré de las elecciones presidenciales en Brasil y otra noticia mas y otra más, un enlace me llevo a otro y terminé leyendo algo de noticias tecnológicas cuando… lo leí... si señores... ¡¡¡lo leí!!!, ¡¡¡lo leí, lo leí!!!, era una página de El Comercio en el Openwave de mi Motorola i9... ¡¡no lo podía creer!!, era la noticia más esperada por mi y que iba a pasar desapercibida de no ser por mi interes en las elecciones... ¿saben lo que decía?, decia que a partir del primero de octubre Claro y Movistar tenían a la venta en sus CAC´s el equipo soñado, tenían mi iPhone, lo habían traido para mi, como yo lo quería, con garantía y línea, con todas sus aplicaciones y funcionalidades... casi se me llenan los ojos de lágrimas, me temblaron las manos, era imposible de creer, era tres de octubre, había desperdiciado tres días… ¡¡¡tres días!!!… ¡¡¡no podía ser!!!, ¡¡¡no podía ser!!!,  ¿todavía lo conseguiria?, daban las diez de la noche… ¿que hacer entonces?… ¡nada!, solo esperar al día siguiente…
Era imperioso darse a la busqueda y el lunes en la mañana, empecé. Me fui por todos los centros de atención que se me cruzaron en el camino y en todos obtenía la misma respuesta: agotado, Agotado, AGOTADO, ¡AGOTADO!... ¡NOOOOOOO!!!!!, no lo podía creer, no podría pasarme esto por tercera vez, no, por que a mi, por que diosito lindo me castigas de esta manera, papa lindo, yo soy bueno, cuando era niño me tomaba toda mi sopita y hasta me comía las verduras, por que me tratas asi, si me concedes este deseo te prometo que seré más bueno aún y me uniré a la fundación de lucha por la paz mundial, adoptaré tres huerfanitos, donaré mi sueldo completito a una causa justa y me volveré testigo de jehová, te lo juro por diosiiiiiito... pero diosito, nada de nada... me atormenté por dos días más con la misma respuesta por todos lados hasta que, ya perdidas las esperanzas y a punto de resignarme a perder otra vez, aparecí en el Jockey Plaza, todo barbudo y despeinado, con ojeras por falta de sueño y los ojos desorbitados, con un tick nervioso que me hacia tirar la cabeza a un lado como si el pescuezo se me estuviera contrayendo, llegue al centro de atención de Claro en el centro comercial, había mucha gente y todos voltearon a verme cuando entré, seguro por mi apariencia de angustia extrema... ya ni pregunté, sólo escuche una voz como a la distancia, era el patita que me preguntaba en la puerta que tramite deseaba realizar, solo respondí que quería comprar un equipo y línea nueva...
Mi número de atención fue el P22, estaban atendiendo al P18 y después de cada "P" atendido, atendían a otros tantos "C´s" para continuar con los "P´s". Esperé y esperé, mi angustiosa espera se prolongó por casi una hora, veía entrar y salir a la gente, estaba parado, nervioso y desesperado, buscando mas noticias de mi iPhone en mi i9 hasta que por fin, me tocaba en la ventanilla dos hacia donde me dirigí incierto y presuroso… me atendió José (hermano de Jessica) y me preguntó con total serenidad cual era el trámite que deseaba realizar, a esas alturas, ya sólo me faltaba tocarme la cara con ambas manos y echarme a reir como un loco (al estilo de los antiguos cartoons de la Warner), pero guardé la compostura y dije que quería comprar un equipo nuevo y una línea... la pregunta de rigor fue: ...y… ¿que equipo desea señor?... cuando respondí casi inmediatamente jadeando y con una sonrisa de oreja a oreja que quería un iPhone 4, José me miró extrañado y mirando de un lado a otro, como para evitar que alguien oyera, me dijo... un momento por favor y se fue...
Lo vi irse al fondo, lo vi conversar con un pata, y con otro más, luego con una chica y luego con el pata con el que conversó primero... imaginenme pues en esa situación, tanta espera, era mi única esperanza y lo menos que quería era recibir la misma respuesta que escuche por varios días, no señores, no lo iba a soportar, si oía nuevamente AGOTADO, de hecho que le rompía el quiosco a Josesito Alba, no señor, eso si sería inaceptable... pero José regresó, calmado como al principio y me dijo que si había un equipo, era el último y lo había mandado especialmente mi pata Steve Jobs a mi nombre... iba a dar un salto de alegría, a llorar y gritar de emoción gritando ¡por fin!, ¡por fin!, iba a tirarme de rodillas al suelo y levantando los brazos al cielo iba a decir ¡¡gracias diosito, gracias!! mientras daba rienda suelta a mi llanto desesperado, pero me contuve con todas mis fuerzas y fingiendo no darle importancia a ese equipito de michi y le dije que lo iba a comprar.
Ahí empezó otra jarana, resulta que me tenían que evaluar para venderme por fin el bendito iPhone 4, pero la evaluación demoró casi dos horas, después de la cual, me pidieron ademas algunos documentos que pedí a mi flaquita por correo y que monitoree desde el wap de mi Motorola i9 (que me ayudo bastante, un aplauso para mi nextel por favor), pero igual, me pidieron más y más documentos que tuve que llevar al día siguiente, previo encargo de mi iPhone a José bajo juramento y amenaza de muerte…
Al día siguiente, nuevamente la espera se prolongo por un par de horas más... después de ello, me hice acreedor de mi iPhone 4, esta vez fuí el dichoso dueño del equipo soñado, esta vez no fuí el que subestimo a este gadget y esperó a que se lo vendan en cualquier esquina, no señores, esta vez gané...
Cuando estuve firmando ya el contrato, escuché una voz gruesa y sensualona que desde el centro del local de atención preguntaba por el iPhone 4 por que quería comprarlo... era Fiorella Cayo, toda riquita ella, que arrastraba a un par de mocosos y se disgustó cuando le dijeron que que ya no había... claro pues, el último me lo estaba llevando yo... jajajajajajajajaja¡¡¡¡¡¡¡... le gane por puesta de mano a Fiorella, ni modo pues Fiore, aunque todavía seas una mamacita, el último iPhone me lo llevé yo pues... jajajaja!!!!... la próxima vez llega mas temprano pues, y no te acerques mucho a los policías, sobre todo si son mujeres por que te tienen odio ;)
Estas fueron mis desventuras en pos del gadget soñado, mi iPhone 4 y ahora puedo gritar a lo Leo DiCaprio: I'm the king of the world ...



Articulos relacionados...

Diario de viaje: Día 9

Llegamos a Cusco a la una y cuarenta de la madrugada, mi idea era ir al terminal y dormir ahí a esperar el bus que sale a las cinco de la ma...

Entradas Populares

La reproducción parcial o total de cuentos y fotografías publicadas deben llevar una referencia al autor o al blog
©2009 El Blog de Lucy • Jorge Ortega • Todos los derechos reservados