sábado, 2 de julio de 2011

Voy a matar mi vaca

¿Conocen la historia de la vaca?, ¿no?, se las voy a contar tal como yo la escuche…
Resulta que un maestro quería enseñar a su discípulo acerca de la mediocridad y sus consecuencias y, como su discípulo era medio taba, decidió hacerlo vivencialmente. Para ello le dijo a su discípulo que irían a un pueblo lejano y que pasarían la noche en una casa ahi. Sin mas, emprendieron la marcha y al caer la tarde, despues de mucho caminar, se encontraron en un pueblito muy pobre y entre todas las casas, había una que resaltaba por ser la peor, era pequeña, se mantenía apenas pues parecía desplomarse y el techo se caía a pedazos, sin embargo, en esta casa vivían ocho personas, vestían ropas viejas y no tenían comodidades pues vivían rodeados de basura. Pero el discípulo frente a este triste cuadro, pudo ver, en la misma propiedad, una vaca flacuchenta amarrada del cuello a la propiedad.
El dueño de casa los recibió y les dío posada por esa noche. El discípulo preguntó a su maestro el porque de la vaca y el maestro respondió que era la única de sus pertenencias con valor, que ellos vivían de la poca leche que les podía dar la vaca y con ello se conformaban por el resto del día, que no tenían otro sustento y tampoco les preocupaba...
Pasaron la noche en esta casa y en la mañana, muy temprano, el maestro despertó a su discípulo, era hora de partir, pero antes, pasaron al lado de la vaca y el maestro, sacando una filosa cuchilla le dio un corte mortal.
El discípulo totalmente consternado cuestionó la acción de su maestro ya que al matar a la vaca, dejaba en la ruina total a estas personas. El maestro solo respondió que con el tiempo, lo entendería... y se fueron.
Un año después...
El tiempo había pasado y el discípulo aún no podía perdonarse el ser cómplice de tremenda maldad, recordaba todos los días lo que había hecho su maestro, por ello, cuando su maestro le dijo que regresarían al mismo pueblo, a la misma casa, a visitar a las mismas personas, no pudo evitar caer en la más profunda de las tristezas.
Asi se hizo y llegaron al pueblo, sin embargo el discipulo, por más que buscaba la casa, no la pudo ubicar, era por que en su lugar había otra casa, construida, con jardines y en mejor estado de la que recordaba.
Pensaba que a lo mejor, las personas que vivían ahí al no tener que comer, habían muerto de hambre o por necesidad tuvieron que irse y otros vivían ahora en esta nueva casa. Grande fue su sorpresa cuando salió a recibirlos el dueño de casa, era el mismo señor del año pasado quien empezó contándoles su historia:
"Cuando se fueron el año pasado, alguien mató a nuestro único sustento, nuestra vaca. Al ver que no teníamos nada que comer, descubrimos que atrás de nuestra casa, había un espacio grande sobre el cual podíamos sembrar unas pocas semillas que encontramos por ahi y asi lo hicimos. Nuestros hijos y yo nos esforzamos al máximo para mantener lo sembrado. El terreno al poco tiempo nos permitió cultivar lo suficiente para vivir y nos sobraba todavía, asi que decidimos vender entre nuestros vecinos y nos fue tan bien que al poco tiempo estábamos vendiendo en el mercado para todo el pueblo. Fue asi que nuestros ingresos aumentaron y podemos ahora sustentar nuestras necesidades y mejorar nuestra casa..."
El maestro entonces explicó a su discípulo el porque de su proceder: estas personas vivían sin desear más de lo que ya tenían, era para ellos suficiente un poco de leche que la vaca les podía dar y en su conformismo, no veían que es lo que podían lograr si ponían un mínimo de esfuerzo, es por eso que, al quitarles esa vaca, les permitio ver más allá de su fracaso, la vaca era la excusa para su mediocridad...

Esa es la historia de la vaca, y es imperioso comprender que a veces olvidamos el sentido de nuestra existencia y nos conformamos con lo que logramos sin esfuerzo, justificando nuestro conformismo aferrandonos a excusas por el temor a fracasar, convenciendonos incluso de que no hay nada que podamos hacer, pero, señores, si no hacemos nada por cambiar las cosas, ya hemos fracasado, tenemos que quitar del frente ese obstáculo que nos impide progresar...
Es por eso que ahora me toco a mi, tengo que dejar todo atras y empezar de nuevo, voy a matar mi vaca…

Desde mi iPhone
Publicar un comentario

Diario de viaje: Día 9

Llegamos a Cusco a la una y cuarenta de la madrugada, mi idea era ir al terminal y dormir ahí a esperar el bus que sale a las cinco de la ma...

Entradas Populares

La reproducción parcial o total de cuentos y fotografías publicadas deben llevar una referencia al autor o al blog
©2009 El Blog de Lucy • Jorge Ortega • Todos los derechos reservados